Publica tus cuentos en la revista enigmas aqp
Si te gusta escribir cuentos cortos y vives en la ciudad de AREQUIPA-PERU, puedes enviar tu trabajo o agregarlo en los comentarios de este blog , con tu email y datos básicos y pronto recibirás una respuesta para ver si califican y son publicados en la revista Enigmas o Sabeloto del diario Noticias de Arequipa. El tema y el género es libre, pero no deberá ser un cuento mayor de una página word, arial 12. Sí puede ser algo menos de una página. Anímate y publica con tu nombre.
Para los casos de las personas que viven fuera de Arequipa o el país (Perú), pueden igual enviar su trabajo y si califican ser publicados, nosotros le enviaremos por correo la copia escaneada (con su nombre) de la página dónde se publicó su trabajo. La extensión es la misma que arriba se fija.
Un abrazo. Atte. Pablo Nicoli Segura/Editor.




Comentarios sobre Publica tus cuentos en la revista enigmas aqp
Hola como te va pablo es muy interesante tu revista, me agrada mucho y creeme que tambien a los estudiantes que dirigo en un colegio particular en la joya lamentablemente el diario noticias no llega ha este lugar asi que yo me tomo la molestia de llebarlo los dias miercoles y ya te imaginaras con que ancias esperan los estudiantes que de lectura a esta revista bueno sigue asi ya que tienes inchas en este lugar bueno chau.....
recuerdo que cuando fui estudiante tube la oportunidad de conocer a todos los minotauros cuando trabajabas en arequipa al dia recuerdo que les diseñe una caricatura cuidense mucho.
estoy por enviar alguna de mis investigaciones
mi correo electronico por si acaso es alfil424@hotmail.com espero te guste pablo la investigacion sobre el patio
Así como el Zaguán está en contacto con el exterior, el patio en cambio, es un desahogo para el exterior de la casa, es algo así como el pulmón de la morada pues de el recibe el aire y la luz y al mismo tiempo sirve de esparcimiento a sus moradores.
Es posible que la vida recluida y morigerada que levaban nuestras damas sea un factor muy importante para que el patio tuviera el desarrollo que tiene en España.
De tal modo lo creo así, que sin pretenderlo afirmo suponer que la civilización árabe debió de construir en alto grado a este resultado.
Hasta hace poco se ha tenido una falsa idea, no solo de la civilización de aquel pueblo, sino que las relaciones que sostenías cristianos y árabes, veamos aunque sea ligeramente a grandes líneas lo que era la vida árabe en a aquella época por la relación que tiene con el estudio que nos ocupa.
Los caballeros árabes no solo eran excelentes guerreros, sino brillantes cultivadores de la poesía, la literatura y de la filosofía, artistas de una fantasía exuberante, decoradores de un Fausto y de una riqueza extraordinaria manifestaban estas condiciones en toda sus modalidades y aspectos de su vida cotidiana lo mismo en sus ricas vestiduras, armas y arreos, tanto civiles como militares, tanto en los objetos de uso personal como en sus viviendas.
La idea que los musulmanes tienen de la mujer, es algo recluida es decir hacen que estas vivieran en una especie de reclusión no tan absoluta como la literatura lo ha propagado, pero lo suficiente para que la vida de la mujer se desarrollara casi exclusivamente en el interior de sus moradas.
Además de acuerdo con sus ideas la casa para el musulmán era una especie de retiro inexpugnable, lugar de reposo de delicias, desarrollando en ellas su vida de placeres no solo corporales, sino incluso espirituales.
El musulmán hiso de sus patios una verdadera pieza de placer dedicándoles todos sus cuidados y que reservara para ella los recursos de arte pues era el primer lugar al que dirigía la vista al salir de las habitaciones, estás recibían de el aire y la luz, y por lo tanto imagínese el lector la agradable impresión que la vista y el olfato debían recibir del patio adornados con una rumorosa fuentecilla y repleto de olorosas flores.
Las habitaciones de las damas daban siempre a estos patios y nunca al exterior, una razón de más para que estas extremaran sus cuidados con una pieza que eran su único esparcimiento, pues a él concurrían en sus paseos.
Además el árabe con su probado instinto artístico era muy aficionado a la conservación culta y a organizar torneos de poesía y era precisamente en estos patios donde se celebraban la entrada y permanencia de los forasteros en el interior de la casa era muy raramente consentida, por lo tanto toda la vida de relación se desarrollaba en el patio.